Toledo, 22 abr (EFE).- Dos coetáneos manchegos de Cervantes, a los que el escritor conoció y que pudieron inspirarle para la figura del Quijote, pues tenían rocín, adarga, lanza y biblioteca, además de una vida de novela, fueron enterrados en dos municipios de Toledo, según ha cotejado el investigador Javier Escudero.