viernes, 11 de marzo de 2016

La inalcanzable pasión parisina de Baroja

El escritor Pío Baroja, fotografiado en su despacho en noviembre de 1946. EFE/ArchivoParís, 11 mar (EFE).- La figura taciturna, de boina calada y barba recortada, con que se recuerda a Pío Baroja asomó por primera vez en 1899 en París, ciudad que nunca dejó de buscar y que jamás logró conquistar, una experiencia que ahora recupera una ruta literaria del Instituto Cervantes.