Madrid/Barcelona, 21 sep (EFE).- Carmen Balcells era dueña de los designios de los escritores latinoamericanos importantes y decidió unir su destino al único agente que le daba la replica en el mundo anglosajón, Andrew Wylie, para crear una "superagencia" que cuidara de los intereses de miles de autores, 13 de ellos premios nobel.